-- Pintores Asturianos: Nicanor Piñole

19/9/14

Nicanor Piñole

Nicanor Piñole (Gijón, 1878-1978) En 1892 comenzó sus estudios en la Escuela de San Fernando como discípulo de Carlos Haes y Antonio Muñoz Degrain, con el que obtuvo un premio de paisaje en 1897. A través de este último, ingresó en el estudio de Alejandro Ferrant, donde entabló amistad con los hermanos Valentín y Ramón Zubiaur Rey Cristóbal Ruiz.Tras un breve periodo en su ciudad natal, en 1900 se trasladó a Roma donde compartió un estudio con Gili y Roig en Villa Straufera y fue asiduo del Círculo Internacional de Bellas Artes. Las experiencias vividas en Roma y su paso previo por París ejercieron una influencia determinante en su obra. En este periodo, su personalidad artística queda plenamente definida, en Familia pobreque presenta a la Exposición de Arte Moderno celebrada en Roma en 1902, a la Nacional de 1904 y a la Internacional de Buenos Aires de 1910, donde obtuvo una medalla de bronce. El tema central es una maternidad recogida y melancólica en la que Piñole deja constancia de su opción estética, basada en la sobriedad cromática, con un dominio de tonos ocres delicadamente matizados, y una sabia aplicación de las manchas de color que estructura sólidamente el conjunto de la composición. En 1902 regreso a Gijón, donde estableció su residencia definitiva, alternándola con prolongadas visitas a Madrid, ciudad en la que frecuentó tanto el Círculo de Bellas Artes, como las tertulias madrileñas de renovación artística. En estos lugares, trabó amistad con figuras tan representativas como Santiago Rusiñol, Ricardo Baroja y Miguel Anselmo Nieto, entre otros. Vinculado a los concejos de Gijón y Carreño, y muy especialmente a la Quinta de Chor, residencia estival del pintor, cultivó con asiduidad la pintura de paisaje al aire libre. Son obras de pequeño formato, pintadas al óleo sobre cartón, en las que el soporte adquiere protagonismo cuando la pincelada se alarga ya ligera de materia, en contraste con otras zonas en las que el trazo es más rico en empaste, corto y dinámico. Son visiones vitales y hedonistas, con una clara limitación entre la zona ajardinada y la naturaleza abierta del valle de Prendes, que le servirán para desarrollar obras de mayor envergadura alguna de las cuales presentó a la Exposición Nacional de 1904. A partir de 1912, con motivo de sus excursiones al puerto de Tarna y Pajares, comenzó a pintar sus primeros paisajes de montaña, tema que será recurrente en su producción posterior y muy especialmente a partir de 1941, cuando inicia su amistad con José Ramón Lueje y se integra en la Agrupación Montañera Astur Torrecerredo.
En ellos parte de una observación rigurosa de la realidad, pero trasciende su descripción meticulosa, en favor de lo esencial de una natural escena intensamente vivida. El retrato es otro de los géneros que Piñole cultivó con mayor asiduidad. De primera época son una espléndida serie de retratos su madre Brígida Rodríguez Prendes, sus tíos, Manuel y Manuela Prendes, sus primos y amigos más íntimos, protagonistas absolutos de gran número de dibujos con los que el pintor perseguía la rápida comprensión de lo esencial del carácter. Estos trabajos que son el fruto de un trabajo cotidiano constante, harán posible la extraordinaria profundidad psicológica y perfección técnica de sus retratos al óleo. En este género, Piñole es un claro exponente de la tendencia velazqueña que dominaba la pintura de aquellos años, especialmente destacable en el retrato que pintó a su tío Manuel Prendes en 1914, con el que obtiene una segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1917. A la influencia de Velázquez, incorporó la de Goya, cuyas obras copió en el Museo del Prado, y muy especialmente la de James McNeill Whistler, cuyos retratos pudo admirar a su paso por París. En ellos se inspiró para los retratos de Félix Fernández Balbuena y Felipe Mon Camarasa que presentó a la Nacional de1912, y para el de sus primos Ramón y Pepita Prendes de 1904, uno de susmejores retratos. La austeridad de la paleta, la ligereza de la capa pictórica,que deja entrevista la textura de la trama del soporte, y las composiciones meticulosamente estudiadas, son algunas de las características más destacadas.
Además, dentro de este género cabe destacar los numerosos autorretratos que realizó a lo largo de toda su vida con técnicas diversas, lápiz,pastel, acuarela, tinta y óleo. Las romerías y otras escenas de carácter popular, rural o marinero, fueron abordadas por Piñole en obras de gran formato, en la mayor parte de los casos concebidas para ser presentadas a las Exposiciones Nacionales. El tratamiento retratístico de los personajes y la fidelidad en la recreación paisajística, destacaen estas composiciones, sólidamente construidas, con las que el pintor perseguía una visión renovada de los temas regionalistas que se alejara definitivamente de la pintura realista costumbrista de finales de siglo. Marineros en el puerto de Gijón, 1906, La barraca, 1916 De promesa al Cristo de Candás,1920, Recogiendo la manzana, 1922 La primavera, 1924, La hija del patrón de1924 y Estibadores de 1927, son algunas de las obras más significativas conlas que Piñole participó no sólo en las Nacionales, sino también en los llamados frentes de vanguardia, como la exposición celebrada en Madrid, en 1925, por la Sociedad de Artistas Ibéricos y las promovidas por la Fundación Carnegie de Pittsburg en Estados Unidos.Frente a ellas, destacan sus obras más íntimas, aquellas que se inspiran en la realidad cotidiana en la que Piñole buscaba captar la belleza del pequeño detalle, en un canto poético que no está exento de melancolía. Son escenas dela vida cotidiana familiar, de mujeres charlando en la playa y de niños en rincones urbanos, en las que priman unos valores formales que dotan a la obra de un profundo lirismo. En algunas, como Bazar o vida gris de 1929, los objetos adquieren un inquietante significado, una presencia que va desplazando alelemento humano hasta llegar a la serie de “naturalezas muertas” que pintó entre 1927 y 1935, con la ayuda de unos muñecos articulados. Son obras que se vinculan a las corrientes plástico literarias en boga a finales de los años veinte, con las que Piñole entró en contacto a través del poeta Gerardo Diego. A partir de la Guerra Civil el pintor se retiró definitivamente a Gijón, donde vivió junto a su madre, de la que realizó un magnifico retrato en 1951. El final de la contienda marca el inicio de un periodo tranquilo y de aislamiento, dedicado ala pintura, que se verá interrumpido en los años cincuenta por la llegada del reconocimiento oficial. Piñole falleció en su ciudad natal el 18 de enero de 1978. Bibliografía básica- Álvarez Caravia, Ruperto, Nicanor Piñole, su vida y sus técnicas, “Pintores Asturianos”, tomo V, Banco Herrero, Oviedo, 1982.- Barón Thaidigsmann, Javier, Nicanor Piñole. Galería de retratos familiares, Gijón, Museo Nicanor Piñole, 1995 (pliego de 4 hojas).- Carantoña Dubert, Francisco Nicanor Piñole. Evaristo Valle y Nicanor Piñole” en El Arte en Asturias a través de sus obras,Oviedo, La Nueva España, 1996, pp. 821-836.- La mar en un espejo. Evaristo Valle/Nicanor Piñole, Museo Nicanor Piñole, Fundación Evaristo Valle, Banco Herrero…, Oviedo, Gijón, 1997.- Lafuente Ferrari, Enrique, Nicanor Piñole. El pintor centenario de Asturias, col. “Monografías depintores asturianos”, Gijón, 1978.- Piñole en Carreño, Museo Nicanor Piñole/ Centro de Escultura de Candás, Gijón/Candás, 1996.- Villa Pastur, Jesús, Nicanor Piñole. Su vida y su obra, Madrid, 1978.- Villa Pastur, Jesús. Autorretratos de Nicanor Piñole, Oviedo, 1988. Nicanor Piñole, pintor español nacido en Gijón el 6 de enero de 1878. Pocos meses después de su nacimiento falleció su padre, el capitán de Marina Mercante, que se hundió con el vapor Asturias frente a la costa de Tarragona, tras haber puesto a salvo a toda la tripulación. Su madre Brígida Rodríguez Prendes, se traslada con el pequeño huérfano a la vivienda de su hermana Manuela, casada con Manuel Prendes, quien ejercerá como padre de Nicanor. A los cuatro años comienza a asistir al colegio de monjas de Santo Angel en Gijón y a los nueve años comenzará a recibir sus primeras clases de dibujo. Un año después ingresa en el Instituto Jovellanos , pero su bajo rendimiento escolar hizo replantearse a su familia la línea de estudios que debía seguir. Con catorce años su tío lo traslada (con aprobación materna) a Madrid en 1892, donde ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, permaneciendo seis años en dicha escuela, convirtiendose pronto en alumno aventajado y recibiendo, por votación de sus compañero el Primer Premio de Paisaje de la Escuela. Es en Madrid donde pinta sus primeros cuadros y su primer autorretrato en 1894, iniciando una serie que continuará el resto de su vida. Se trata del pintor que cuenta con un número mayor de autrorretratos, número que supera el centenar. Con diecinueve años concurre a la Exposición Nacional con el cuadro Un borracho, logrando por el mismo una Mención Honorífica en 1897. Esta misma distinción logra, en el mismo cértamen, el joven Picasso que tenía en ese momento 16 años. Toda su vida presentó Nicanor Piñole sus obras a la Exposición Nacional, no consiguiendo jamás el Primer Premio. El máximo galardón que consiguió en dicho certamen nacional, fue la Segunda Medalla, con el Retrato de Manuel Prendes en 1917. En 1900, finalizado su aprendizaje en San Fernando, comienza a trabajar con Ferrant, un importante pintor del momento. Pero pronto Piñole se traslada a Roma, a fin de adquirir nuevos conocimientos, permaneciendo en Italia hasta la edad de 24 años, regresando a la casa materna, donde permanecería hasta el final de su vida. A su regreso, se encontró con las críticas de Adeflor, crítico de El Comercio que ya había apadrinado al joven pintor,Ventura Álvarez Sala y a éste dirigía sus buenas críticas mientras que Piñole era el objeto de sus ataques. El caracter de Piñole era reservado y prefirió siempre trabajar cerca de su madre en lugar de buscar el reconocimiento y fama por parte del gremio artístico, rehuyendo siempre los servilismos derivados de los actos sociales enfocados a encumbrar a determinados artistas. Durante los acontecimientos bélicos (revolución de 1934 y guerra civil) Piñole permanece en su casa de Gijón mientras el resto de su familia se refugia en la finca de Carreño. Sus continuas salidas por Gijón durante este periodo hizo que más de una vez fuese detenido sin mayores consecuencias. El paso de la guerra por Gijón quedó impreso en muchos de los lienzos de Piñole como en El refugio o La retirada de Simancas. En 1951, pinta el último retrato de su madre, que a juicio de los críticos es el mejor de todos. Un año después muere doña Brígida con noventa y siete años. El mismo año de 1952 el Ayuntamiento de Gijón rinde homenaje a Piñole colocando un busto suyo en el parque "Isabel La Católica", junto al busto de su amigo el pintor Evaristo Valle. Recibe este año tambien el nombramiento de miembro del Instituto de estudios Asturianos. A la edad de 94 años se casa con Enriqueta Ceñal, la persona que desde treinta años antes había entrado en su casa como asistenta y acompañante. Este hecho ha sido interpretado como la solución que el pintor encontro ante los posibles problemas de herencia aúnque también se a querido ver que se trató de una compenzación al cuidado que Enriqueta le dedicó a él y a su madre. Con ella viajará de nuevo por las principales ciudades españolas, recibiendo galardones y homenajes honoríficos. Es condecorado con la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes y recibe el título de Hijo Predilecto de Gijón. Murió en su ciudad natal el 18 de enero de 1978 a escasos doce días de haberse celebrado el centenario de su nacimiento.
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